lunes, 17 de julio de 2023

CARLOS II DE NAVARRA CON C DE CHARLES

 

Mi amigo Galder Rodríguez Calparsoro tuvo hace días la gentileza -que le agradezco vivamente- de advertirme de la existencia de unos documentos relacionados con Carlos II de Navarra conservados hoy en día en los Archivos Departamentales de Calvados, en la ciudad normanda de Caen. Así que aprovecho para retornar fugazmente a mi abandonado blog para recuperar su fascinante historia.

Se trata de tres pergaminos en los que el rey de Navarra -actuando como conde de Evreux- se ocupa de la abadía de Saint-Cyr de Friardel, monasterio fundado en aquella villa normanda en el siglo XIII, que como tantos otros edificios medievales de la zona (muchos de ellos con connotaciones navarras) fue totalmente destruido en la II Guerra Mundial, durante el desembarco aliado de Normandía, en 1944. 

Hoy sólo podemos evocarlo por viejas fotografías de principios del siglo XX, porque lo único que nos queda es un yacente y un precioso fragmento de mural del siglo XIV, donde -quién sabe- quizás aparezca representado el caballero Robert de Friardel, que es quien se somete al juicio señorial de Carlos II en uno de los citados documentos. 


 
 

El caso es que en uno de esos friardelescos títulos (Signatura: H/9076/2), la inicial C de Charles aparece decorada con un cuartelado Francia/Navarra, mellizo (ya que no gemelo) del Navarra/Francia que campea en la bóveda de Ujué, y del que tanto me ocupé en mi libro EN RECTA LÍNEA. 

 
 
 Un documento expedido por la cancillería navarra y que por lo tanto no podía dudar de la conveniencia y especial significación de insertar o no la banda componada de gules y plata propia de los Evreux en la intitulación regia. De hecho, el sello pendiente de Carlos II que lo valida sí que la ostenta. Así que, ¿porque se arriesgarían a no colocarla también en la letra inicial? ¿Por pura vagancia o por falta de destreza a la hora de tener que dibujarla? Es dudoso, dada la evidente calidad decorativa de esa letra. Entonces, ¿quizás por reforzar la posición del rey de Navarra ante las inminentes negociaciones con su archienemigo y cuñado Carlos V de Valois? 
 
Porque el documento lleva fecha de febrero de 1370, y sabemos que precisamente esos fueron unos años claves para los dominios normandos del rey de Navarra, que en 1365, tras su derrota en la batalla de Cocherel del año anterior, había tenido que firmar un tratado con su rival por el cual aceptaba entregar las ciudades de Mantes, Meulan y Longueville (muy estratégicas por su cercanía a París), a cambio del señorío sobre la muy alejada ciudad de Montpellier. Y ese tratado se rubricó el 25 de marzo de 1371 en Vernon, cuando rodilla en tierra, Carlos II rindió homenaje a Carlos V de Valois "por todos los territorios que aún poseía en Francia", lo que suponía renunciar para siempre a sus legítimos derechos al trono de San Luis.

Puestas así las cosas, quizás ese cuartelado Francia/Navarra del documento del que estoy hablando, constituya una de las últimas "reivindicaciones" públicas de esos derechos, realizadas en un documento destinado a una apartada abadía normanda, sí, pero públicas al fin y al cabo. De hecho el pergamino aparece catalogado en el Archivo del Departamento de Calvados con fecha de febrero de 1371, lo que todavía acercaría más ambos acontecimientos, aunque yo sigo leyendo Mil Trois Cents Soixante Dix (1370).
 

 El tablero reivindicativo del rey de Navarra sobre Francia que hoy día conservamos quedaría pues así, con la clave de Ujué, la queja del rey de Francia sobre la utilización del cuartelado Navarra/Francia por parte de Carlos II y este "nuevo" documento normando, que muestra el cuartelado Francia/Navarra, dando prioridad al reino más grande (sólo en tamaño, que conste): 



Pero el documento aún contiene otra curiosidad más, porque viene firmado nada menos que por "Froissart", un nombre que inmediatamente nos evoca a uno de los autores más famosos de aquellos tiempos, firmante de las famosas Crónicas:


Crónicas en las que, por cierto, no sale nada bien parado el rey de Navarra. De hecho muchos de los bulos históricos que su figura sigue padeciendo hoy en día, fueron creados precisamente por Jehan Froissart. Por ejemplo, el de que el rey de Navarra, por sus muchos pecados, murió quemado en su cama del palacio de Pamplona, igual que un alma condenada en el Infierno. 



Pero claro, es que Froissart escribía a sueldo, por citar sólo uno de sus mecenas, de Gastón Febus, el renuente cuñado de Carlos II, que repudió a su legítima esposa, Agnes de Navarra, y que por tanto no apreciaba en absoluto al bueno de Charles. 
 

 Por lo tanto no es probable que Jehan Froissart ejerciera de secretario -siquiera fugazmente- del rey de Navarra. Pero quien sí lo hizo fue Jacques Froissart, de quien sabemos que ya en 1364, en la mencionada derrota de Cocherel, fue hecho prisionero por los franceses. Carlos II tendría su labor en gran estima y debió rescatarlo, porque sigue apareciendo años más tarde a su servicio (lo cual no era un trabajo sencillo ni envidiable, teniendo en cuenta que a otro de sus secretarios, el fidelísimo Pierre du Tertre, el rencoroso y vengativo rey de Francia lo hizo apresar, torturar y finalmente descuartizar pocos años después, en 1378). 


 
Lo que no sabemos es si Jacques y Jehan Froissart serían parientes, quizás incluso hermanos, lo cual sería digno de una novela decimonónica, cada uno de ellos convertido en defensor de dos señores distintos y además enfrentados entre sí. Pero bien pudiera ser...
 
Lo dicho: muchísimas gracias, Galder, por hacerme recuperar un trocico olvidado de nuestra historia, y sobre todo por permitirme volver a entrar en batalla enarbolando las armas Navarra/Francia o Francia/Navarra, que tanto montan en este caso, y tan sólo seis siglos después, que para mí es como si hubiera sido antesdeayer.
 


 
 
 
©MIKEL ZUZA VINIEGRA, 2023